martes, 7 de mayo de 2013

Je t' aime!!


Buenos días princesas,

espero que hoy estéis de tan buen ánimo como yo que desde el domingo ando con una sonrisa tonta en la cara que no se me quita ni aunque lo intente y me siento como en mis primeros días de novia y mira que han pasado muchos años desde que los soy.

Os cuento la razón. El domingo llamarón a la puerta y al abrir me encontré con un mensajero que me traía este precioso ramo.

He estado emocionada y loca con el detallazo de mi amore divino y aunque sigo estando flojucha, bajé al portal a hacerme unas fotos para el recuerdo y para poder enseñároslo y aprovechar para decirle a mi amor que sigue siendo el motor que impulsa todos los latidos de mi corazón y que detalles como este son los que me siguen haciendo pensar que un día sin él, es un día perdido.



 
El vestido ya es veterano en el blog, me lo compré en Urban Outfitter cuando estuvimos en NYC.

 
Las chanclas son nuevas también. Me las trajo mi mami de Brasil son de la nueva colección de Havaianas  que ya sabéis que me encantan. Con este par creo que van 15.
Gracias mami.
 

 
 

 
Mis flores están preciosas y como son súper divinas todas las cerraditas se están abriendo estos días.

 
 
Gracias amor mío por ser tanto en mi vida.
 
Inmenso Blow kiss

viernes, 3 de mayo de 2013

#Insta moments! Happy Weekend..



 
#First days 
 
 

 
#Ropitas pendientes de estrenar, NYC subwey y rincones de mi vestidor 


 #Lecciones de vida para mí


 
#Berlín



 
#Inicios de vestidor, one year later & Me loving my boy in Paris
 
 
 
#Merys & the Macarons
 
 
 


 #Inicios y complementos....



 #Formentera


 
#Others days
 
 
 
Inmenso Blow Kiss

miércoles, 1 de mayo de 2013

Think about it!!


Hoy al despertarme he sido consciente de que albergaba en mí sentimientos contrapuestos sobre la industria que más amo, que es la de la moda.

Ayer a última hora descubrí por casualidad un enlace de twitter que me llevaba a este artículo; http://blogs.elconfidencial.com/economia/corazon-abierto/2013/04/27/el-precio-de-asegurar-la-vida-de-un-obrero-esclavo-del-siglo-xxi-8342.

En el artículo hablan de cosas que se supone, o eso dice mi novio, ya sabemos. Trata sobre el reciente accidente en Daca (Bangladesh)  en una fábrica de textil, que por no respetar ningún tipo de derecho humano o laboral,  ha costado la vida de casi 400 personas. Dicen que la multinacional Mango era una de las empresas para las que confeccionaba ésta fábrica.

Estamos hablando de casi 400  vidas humanas que han sido perdidas a manos de un mercado que se supone que cuando nos hace llegar a nosotros, el consumidor final, todas y cada una de esas prendas, lo hace habiendo pasado unas garantías de calidad  y se le atribuyen unos sellos que nos aseguran que las prendas que nos llevamos del punto de venta no han sido elaboradas en condiciones que vulneran todos y cada uno de los derechos humanos.

Esto ha derivado en que al ir a mi vestidor y abrir alguno de los armarios que tengo por mi casa, me sintiera primero ESTAFADA al 900%. Se me ha escapado alguna lágrima al pensar que personas como yo, que adoro la ropa por encima de cualquier otro producto de consumo masivo, contribuyo de alguna manera a robarle la sonrisa a un niño o a esclavizar a alguna madre que trabaja por un salario miserable en condiciones ínfimas, sin tener conocimiento de ello.

 Después me ha sobrevenido el sentimiento de HIPOCRESÍA con la fuerza de un tsunami porque he pensado que aunque yo me sienta así, aunque no quiera que sigan pasando estas cosas, aunque quiera que los pueblos luchen para alcanzar el estado de dignidad laboral que hoy festejamos en tantísimos puntos del planeta, no voy a dejar de comprar ropa. He nacido y crecido en una sociedad consumista sumida en la globalización y gobernada por el capitalismo desmedido y ni siquiera sé si debo avergonzarme de ello.

Esta noticia me ha hecho daño y he pensado que sí, voy a seguir comprando ropa, pero desde luego, si resulta ser cierto no será en Mango, nunca más. Pero investigando he visto que todas las empresas están relacionadas de alguna manera. He leído otro artículo en el que describían a Inditex como “el mercader de la muerte”. Este es un término terrible para una compañía a la que a la alza creo destinar algo más del 25% de mi salario.

Estoy segura de que esta reflexión no le va a llegar a prácticamente nadie y sé que este sistema de mercado no se va acabar porque yo reflexione sobre él. Pero quiero dejar claro que lo que estoy diciendo, soñando y deseando es que este sistema cambie, que mejore, que el ser humano deje de explotarse a sí mismo y deje de ser la máquina destructiva y devastadora que puede ser.

Quiero que la gente luche. Luche con todas las armas que tenga a  su alcance, aunque eso implique obtener una prenda del Mango más cara pero a su vez signifique que se ha elaborado por personas que son tratadas como tales, con derecho a un trabajo digno. Pero sobre todo, por encima de cualquier ideal utópico, sueño con que en algún momento de los tiempos venideros las personas de Daca, Camboya, Perú y todos los lugares del mundo puedan celebrar también su primero de mayo.
 
Muchos de nosotros tenemos la suerte de poder elegir consumir si queremos, pero creo que absolutamente todos tenemos la OBLIGACIÓN de ser respetuosos con la vida de los demás.

 
Inmenso Blow kiss